Excederse demasiado en el trabajo de forma habitual puede ser automaltrato

Estoy constatando en la consulta que hay personas que se maltratan a ellas mismas excediéndose demasiado en el trabajo sin poder poner límites. A primera vista pueden parecer  personas muy trabajadoras y eficientes pero esconden  carencias que no  han  hecho conscientes.

Ser muy autoexigente y trabajar muchas horas todos los días y los fines de semana, está muy bien visto, pero si esto es una práctica habitual y además la persona se siente culpable si no lo hace, puede estar enmascarando un problema con consecuencias nefastas para la salud física, mental y emocional.

¿Por qué puede pasar que haya personas que se obliguen a trabajar todo el día y no se permitan ratos de ocio y disfrute? Personas que para sentirse satisfechas necesitan trabajar hasta sentirse agotadas. ¿Puede ser que su principal objetivo sea el reconocimiento externo? ¿Puede ser que no se sientan suficientes y por eso se exceden tanto? ¿Puede ser que busquen fuera lo que no se dan a ellas mismas? Esto  puede hacer que ignoren las señales del cuerpo que les avisan de que algo tienen que cambiar.

Sentarse en silencio a escuchar el cuerpo puede ser un primer paso para poder iniciar un cambio interno que genere  un cambio  externo.

Como decía Gendlin "toda mala sensación es energía potencial, hacia un modo mejor, si te concedes un espacio, para que se mueva en la dirección de su mejoría".

Buscar el reconocimiento en los demás puede estar en la base de estas prácticas estresantes, cuanto más lo buscamos fuera, menos lo encontramos y más nos frustramos. Nos sentimos insuficientes y no somos capaces de poner un límite, esto hace que nos saturemos y estresemos. La responsabilidad es nuestra por no valorarnos a nosotros mismos. No valorar nuestro cuerpo, nuestro trabajo, nuestro tiempo, nuestra energía, nuestra salud, nuestras relaciones, nuestra vida...

María Isabel Fernández

Psicóloga especialista en Mindfulness y Desarrollo Personal Oviedo y Online